Más sobre cuentos y mentirosos...

O por qué soy cuentacuentos (al menos trataré de vislumbrar una de las razones).

Me viene a la cabeza un libro llamado Los Papalagi (lo podéis leer aquí), que recoge los discursos de un jefe samoano sobre nosotros, los europeos, a principios del siglo XX. En uno de los capítulos habla de los locales de pseudovida (los cines), y de como nos sentamos a contemplar a seres falsos, con problemas falsos, que viven aventuras falsas, y nos quedamos viendo su sufrimiento, su maldad, compartimos sus intimidades sin mover ni un músculo.
Me gusta el cine.
No me gusta hacer cosas para entretenerme, aunque a menudo las hago... no me gusta la expresión matar el tiempo, aunque me parece muy clara.
Me gusta ir al cine, participar de una película, y que algo cambie en mí. Salir de la sala diferente a como he entrado. Cuando veo una película busco ser mejor persona.
Me pasa igual cuando leo un libro.

Me pregunto si somos todos unos mentirosos: Aquellos que crean las historias y los que las contamos. Me pregunto si los lectores empedernidos, los visionadores de cine, estamos viviendo pseudovidas en lugar de lanzarnos a vivir la nuestra, como decía el jefe samoano...
Y no lo sé.

Sin embargo hay algo que sé, y es que hay algunos cuentos (lo voy a limitar a cuentos) que me han hecho un poco más buena y un poco más sabia (supongo que muy poco, pero algo, siempre algo).
Soy cuentacuentos para compartir esos pequeños mundos.

Soy una mentirosa que pasea por mentiras ajenas buscando esa pequeña iluminación.

2 comentarios:

  1. Supongo que es difícil mantenerse constante en un blog, pero la faceta de ti misma que enfatizas con estas historias es muy interesante. Mucha fuerza para que perdure.

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  2. Gracias, Da Vinividivinci.
    Ahora que he vuelto de vacaciones retomaré el blog.

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